[Intro]
Desde el silbato nace nuestra voz, Club Amigos Femenino, un sol en juego.
Un latir de corazones que se alza, que no se rinde, que siempre llega.
[Verse 1]
Nos levantamos juntas, paso a paso, con valor en la mirada.
Cada pase es un juramento, cada tiro, una historia entre amigas.
El campo es lienzo donde la voz se expande y late como un tambor.
La cancha celebra nuestra fuerza, la amistad es nuestro motor.
[Pre-Chorus]
Si caemos, nos levantamos, con orgullo de nuestro color.
Si dudamos, miramos a nuestro equipo y hallamos la determinación.
[Chorus]
Somos Club Amigos Femenino, ellas ya lo saben: no hay obstáculo gigante.
Con coraje y técnica de sobra, entregamos lo mejor en cada instante.
La unión nos eleva, el sueño nos guía, el deseo de triunfar nos mantiene vivas.
El campo es nuestra voz, grito de libertad y de pasión.
[Verse 2]
Cada jugadora brilla con su porte, habilidad que inspira a soñar.
Entre risas y esfuerzos se forja la alianza, unidas para ganar.
La defensa es muralla de confianza, la delantera, un rayo que va.
En cada drible, en cada cruce, nace la historia de nuestra ciudad.
[Pre-Chorus]
Si caemos, nos levantamos, con orgullo de nuestro color.
Si dudamos, miramos a nuestro equipo y hallamos la determinación.
[Chorus]
Somos Club Amigos Femenino, ellas ya lo saben: no hay obstáculo gigante.
Con coraje y técnica de sobra, entregamos lo mejor en cada instante.
La unión nos eleva, el sueño nos guía, el deseo de triunfar nos mantiene vivas.
El campo es nuestra voz, grito de libertad y de pasión.
[Bridge]
Lazos de amistad que no se rompen, cada victoria es de las dos igual.
En cada rival, nuestra ética brilla, en cada juego, el alma del lugar.
[Chorus]
Somos Club Amigos Femenino, ellas ya lo saben: no hay obstáculo gigante.
Con coraje y técnica de sobra, entregamos lo mejor en cada instante.
La unión nos eleva, el sueño nos guía, el deseo de triunfar nos mantiene vivas.
El campo es nuestra voz, grito de libertad y de pasión.
[Outro]
Y cuando el pito final declare la paz, seguiremos juntas, firmes como el mar.
Porque el fútbol nos dio un hogar y un sueño que no deja de brillar.