Ay quienes me ven sin prisa
porque voy caminando con los pasos firmes
Donde pocos amigos van
contigo al mismo destino
la vida se puede llevar a las personas pero jamás sus recuerdos.
Por eso aquellos que siguen vivos
No les importa si vamos
por un buen camino...
Y aunque el camino se vea oscuro
Dios camina conmigo
La tierra es dura pa' quien la cruza descalzo
cargando el peso de quienes hablan mucho
Aunque Ellos se caen en la primera curva
buscando sombras y olvidando la luz.
Yo traigo el pecho bien adornado
de cicatrices que dejó el dolor,
no necesito que me den la mano
si traigo al frente al Criador.
Suenan las cuerdas del bajo sexto
marcando el paso de la lealtad,
porque en el mundo de quien puesta
Por decir la verdadera uverdad.
Los falsos caen cuando el viento recio
sopla con fuerza la tempestad,
mas el que es hombre y paga su precio
camina libre con dignidad.
Ay mi acordeón, no dejes de llorar
que todavía falta tramo por andar,
con la mirada puesta en el cielo
y el alma firme sobre este suelo.
Aquí se despide este gallo fino,
sabiendo bien cuál es su destino:
con paso recio y la fe por testigo,
Dios es la fuerza que va conmigo.