El destino nos probó con otras pieles,
nos separó creyendo que éramos papeles.
Puso gente en el medio pa' que entendiéramos,
que lo que siempre buscamos ya lo teníamos.
Tú con otro, yo con otra, buscando afuera,
lo que estaba en casa desde la primera vez.
Nos dimos cuenta tarde, pero al fin lo vimos,
que el amor que nos juramos nunca lo perdimos.
Yo te buscaba en ojos que no eran los tuyos,
tú me buscabas en brazos que no eran los míos.
Caminamos en falso buscando la salida,
sin ver que la respuesta era la misma vida.
El destino nos paró en el camino,
pa' que viéramos claro cuál era el destino.
Nos dio otras personas, nos dio otros amores,
pero al final del día volvimos a ser nosotros.
¡MI REINA, TÚ ERES MI REINA!
EL TIEMPO NOS SEPARÓ, PERO EL AMOR NO SE QUEBRÓ.
BUSCANDO EN OTRAS PIELES LO QUE TENÍAMOS AQUÍ,
Y EL DESTINO NOS JUNTÓ PA' SER FELIZ.
Ahora estamos aquí, frente a frente, sin mentiras,
con las cicatrices que nos dejaron las heridas.
Pero más fuertes que antes, más seguros, más completos,
porque sabemos que lo nuestro es amor de dos tercos.
No fue capricho, fue una lección,
pa' que aprendiéramos a valorar esta pasión.
Y ahora que volvemos, no hay duda, no hay temor,
porque tú eres mi reina, y yo soy tu rey, mi amor.
¡MI REINA, TÚ ERES MI REINA!
EL TIEMPO NOS SEPARÓ, PERO EL AMOR NO SE QUEBRÓ.
BUSCANDO EN OTRAS PIELES LO QUE TENÍAMOS AQUÍ,
Y EL DESTINO NOS JUNTÓ PA' SER FELIZ.
Así que aquí estamos, mi reina, mi amor,
con la certeza de que esto es lo mejor.
El destino nos probó, nos separó, nos volvió a unir,
pa' que aprendiéramos que juntos somos más feliz.