Pasó un mes desde que dijimos que sí,
sin grandes películas, más bien así,
con días tranquilos, otros no tanto,
pero siempre seguimos del mismo lado.
Aprendiendo de a poco cómo convivir,
qué decir, qué callar, cuándo insistir,
no todo es perfecto, y está bien así,
porque es con vos que lo quiero vivir.
Un mes juntos, y vamos bien,
con lo simple que tiene querer,
sin promesas que suenen demás,
solo estar y no soltar.
Un mes juntos, nada más,
pero alcanza para confirmar
que elegirte fue lo mejor,
en lo fácil y en lo peor.
Hay rutinas que ya son de dos,
detalles chiquitos que arman el “nos”,
una risa a tiempo, un mate después,
y ganas de verte aunque ya te vea otra vez.
A veces hablamos, a veces no,
pero igual sabemos lo que hay entre los dos,
con silencios cómodos, sin explicar,
porque el cariño también sabe esperar.
No todo es fiesta, también hay tensión,
algún desacuerdo, alguna discusión,
pero al final siempre pesa más
las ganas de volver a intentar.
Un mes juntos, y vamos bien,
con lo simple que tiene querer,
sin promesas que suenen demás,
solo estar y no soltar.
Un mes juntos, nada más,
pero alcanza para confirmar
que elegirte fue lo mejor,
en lo fácil y en lo peor.
Puente:
Y si el día viene medio gris,
con vos igual se deja seguir,
no hace falta nada especial,
solo saber que estás.
Recién empieza, ya lo sé,
queda tanto por aprender,
pero si es con vos, sin dudar,
cada día lo quiero intentar.