[Intro]
Una historia de dos almas atraviesa la noche, Ana, tú y yo, eternos destinos.
La distancia solo abre un mapa en el pecho, donde late el hilo de nuestro quiebre y nexo.
[Verse 1]
Ana, memoria de luna en mi piel, huellas grabadas en la sal de la piel, señales de lo que fue
Recuerdos que vuelven como faros a la deriva, promesas susurradas en el viento
El destino nos escribe en silencio, alma gemela que no olvida, que no abandona el sueño
[Chorus]
Aunque estés lejos, te siento cerca en cada latido, en cada respiro que me da abrigo
La mente te guarda, el ser te recuerda, el alma te nombra cuando el mundo se oscurece
Promesa eterna: volver a encontrarnos, bajo la misma estrella donde comenzó nuestra fe
Brújula de calma eterna, guía mi deseo hacia tu verdad sin final
[Verse 2]
Recuerdos del pasado se abren como un cuaderno antiguo, páginas que no se desvanecen
Cada línea es un latido que insiste: tú y yo, destino inseparable, camino compartido
La distancia es sólo tinta que refuerza mi promesa, el esfuerzo de respirar por ti
El alma, cautiva y libre, conserva tu risa como un faro en la niebla
[Chorus]
Aunque estés lejos, te siento cerca en cada latido, en cada respiro que me da abrigo
La mente te guarda, el ser te recuerda, el alma te nombra cuando el mundo se oscurece
Promesa eterna: volver a encontrarnos, bajo la misma estrella donde comenzó nuestra fe
Brújula de calma eterna, guía mi deseo hacia tu verdad sin final
[Bridge]
Dibujo en mi piel las huellas que no se borran, un mapa de ti que el tiempo no borra
Si tu ausencia es océano, mi silencio es barco que navega hacia tu orilla
[Chorus]
Aunque estés lejos, te siento cerca en cada latido, en cada respiro que me da abrigo
La mente te guarda, el ser te recuerda, el alma te nombra cuando el mundo se oscurece
Promesa eterna: volver a encontrarnos, bajo la misma estrella donde comenzó nuestra fe
Brújula de calma eterna, guía mi deseo hacia tu verdad sin final
[Outro]
Ana, corazón que persiste, destino que no se rinde, alma que siempre vuelve a ti
En la piel quedan las huellas, en la sangre la promesa de volver a amar