Verso 1)
Caminé por senderos sin luz ni guía,
buscando un refugio en mi soledad fría.
Hasta que te encontré, mi fiel protector,
y llenaste de esperanza mi corazón y mi amor.
(Coro)
Todo lo que tengo gracias a mi Sanjuditas,
tu mano me ha guiado en mis luchas más malditas.
Que con ninguna rosa se paga tu bondad,
tu amor es tan grande, no tiene finalidad.
No es solo un gesto, es mi gratitud entera,
sino que teniendo fe en el, mi vida es primera.
(Verso 2)
En mis momentos de duda y de dolor,
tu presencia sentí, tu inmenso amor.
Me diste fuerzas para seguir adelante,
haciendo que mis sueños fueran más brillantes.
(Coro)
Todo lo que tengo gracias a mi Sanjuditas,
tu mano me ha guiado en mis luchas más malditas.
Que con ninguna rosa se paga tu bondad,
tu amor es tan grande, no tiene finalidad.
No es solo un gesto, es mi gratitud entera,
sino que teniendo fe en el, mi vida es primera.
(Puente)
Una rosa en mi altar, símbolo de mi fe,
te la entrego con amor, con todo lo que sé.
No paga tu ayuda, ni tu gran protección,
pero es lo que tengo, para darte con amor y devoción.
Tú eres mi amigo, mi hermano y mi guía,
por siempre en mi alma, tu luz brillará cada día.
(Coro final)
Todo lo que tengo gracias a mi Sanjuditas,
tu mano me ha guiado en mis luchas más malditas.
Que con ninguna rosa se paga tu bondad,
tu amor es tan grande, no tiene finalidad.
No es solo un gesto, es mi gratitud entera,
sino que teniendo fe en el, mi vida es primera.
(Outro)
Gracias, Sanjuditas, por tu protección,
hoy y siempre, en mi corazón.
Una rosa te doy, mi fe te entrego,
porque en ti confío, y en Dios, mi ego