Se visten de cuello blanco y hablan de la ley,
pero en la mesa de abajo se arregla el virrey.
Las cuentas del banco no cuadran con el sudor,
impostores del pueblo que juegan al doctor.
El billete verde llega en pacas de a montón,
lo lavan con saña dentro del gran colchón,
mientras que la gente en la calle busca el pan,
ellos con los capos cenando en el champán.
Someten al pueblo, le quitan la libertad,
con miedo y promesas tapan la realidad.
El negocio es redondo y la prensa se calló,
pero el hambre del pobre nunca se terminó.
Disfracen las firmas, limpien la suciedad,
que la historia no olvida tanta maldita maldad.
Aquí está la firma del pueblo que no se va a callar,
Aquí se canta lo que quieren ocultar.
¡Y que retumbe el suelo con fuerza y con valor!
Que el dinero del narco no limpia al opresor.
Nos quieren sumisos, nos quieren en el rincón,
pero este corrido tumba su imposición.
Gobierno corrupto que lava su traición,
con la sangre del pueblo mantienen su mansión.
Caminos de tierra, escuelas sin terminar,
pero en sus bolsillos no para de sumar.
Te venden el miedo para tener el control,
mientras los billetes se secan bajo el sol.
La plata se limpia en torres de cristal,
mientras que abajo se sufre el vendaval.
Pero el pueblo despierta y ya no se va a dejar,
las voces de abajo ya empiezan a cantar.
No hay ley que sostenga la torre del engaño,
ya estuvo bueno de aguantar tanto daño.
La verdad es pesada y hoy viene a cobrar,
este es el corrido que los va a incomodar
¡Y síganle dando, plebada!
Que el miedo ya se nos quitó.
Con el sello y la fuerza de Venezuela el país se levantara