[Intro]
Bajo la luna, la cantina se enciende, Yadira y David se miran de frente.
[Verse 1]
Yadira, mujer de ojos claros, victoriana de esperanza,
David, vaquero de la plaza, con el alma en la balanza.
Entre guitarras y tequila, se oyen sus promesas al viento,
dos corazones que se buscan en silencio, jurando quedarse contentos.
[Pre-Chorus]
Dicen que el destino es un camino de espinas y de luz,
pero cuando se miran, el mundo se detiene y todo cruza en dos.
[Chorus]
Ay, Yadira y David, alma de mi rancho y mi fe,
cuando se toman de la mano, el dolor se vuelve fe.
Con cada paso que dan, la vida canta a su alrededor,
porque el amor que se tienen es puro, fiel y de verdad, señor.
[Verse 2]
En cada historia que cuentan, aparece la honestidad,
la promesa de cuidarse siempre, con fuerza y humildad.
Las campanas del pueblo suenan al unísono en su honor,
dos corazones que se entienden sin palabras, pura devoción.
[Pre-Chorus]
Dicen que el destino es un camino de espinas y de luz,
pero cuando se miran, el mundo se detiene y todo cruza en dos.
[Chorus]
Ay, Yadira y David, alma de mi rancho y mi fe,
cuando se toman de la mano, el dolor se vuelve fe.
Con cada paso que dan, la vida canta a su alrededor,
porque el amor que se tienen es puro, fiel y de verdad, señor.
[Bridge]
Que nadie los separe, que el viento lleve su nombre,
que la luna cante sus danzas cuando ya salga el hombre.
[Chorus]
Ay, Yadira y David, alma de mi rancho y mi fe,
cuando se toman de la mano, el dolor se vuelve fe.
Con cada paso que dan, la vida canta a su alrededor,
porque el amor que se tienen es puro, fiel y de verdad, señor.
[Outro]
Y si alguna vez la noche oscurece, que se abracen y vuelvan a creer,
que en este mundo de caídas, su historia siga hasta el amanecer.