Eran la una y media exacta
de una linda madrugada,
una llamada a mi móvil
me hizo salir de mi casa.
Me dirigí hacia las afueras
muy lejos de la barriada,
sin saber que en el camino
la muerte me saludaba.
A mitad del camellón
un hombre se me cruzó,
con un sombrero elegante
y de negro se vistió.
Su cara no la recuerdo
pero su voz me vibró,
"¿A dónde vas tan de prisa?"
el extraño preguntó.
"Tenga cuidado, muchacha,
que no son horas de andar,
las calles son peligrosas
en este oscuro lugar".
Yo, con mucha valentía,
no me quise doblegar:
"A mí nadie me detiene
ni el diablo me ha de espantar".
Seguí mi paso apurada
sin voltear para ningún lado,
pero al llegar el mensaje
me quedé con el pendiente...
¿De dónde salió ese hombre?
si el camino estaba solo ,
en un segundo el sujeto
ya se había desaparecido.
Le pregunté a los vecinos
que allí suelen habitar,
y al escuchar mi relato
se empezaron a persignar.
"Es el hombre de la noche
que suele por aquí andar,
dicen que es el mismo diablo
que vigila este lugar".
Por eso ya nadie sale
cuando la luna está llena,
porque se encuentran al negro
que les causa mucha pena.
Yo me quedé con la duda
corriendo por mis arterias...
de aquel encuentro extraño
en tierras de las colinas en mi tierra Táchira vieja en un sector de mi pueblo Coloncito donde yo nací mi nombre es
Jenny Reyes