El calendario marca que noviembre ya llegó,
el sol de Punilla en el tanque se reflejó.
Cruzando el paredón, el viento empieza a soplar,
Capilla del Monte nos vuelve a convocar.
No importa la cilindrada, ni de dónde venís,
si tenés sangre motera, hoy vas a ser feliz.
(Pre-coro)
Ya se escuchan las naves bajando por la 38,
el ruido de los escapes despertando al bicho feo.
Abajo del Uritorco se empieza a armar el ritual,
donde el abrazo del amigo es la ley fundamental.
(Coro)
¡Son los Jotes de la Ruta, guardianes del camino!
Brindando por la vida, forjando el destino.
Entre bandas de rock y el fuego del asado,
el motoencuentro es el lugar sagrado.
¡Hermandad y ruta, un solo corazón!
Capilla se enciende con nuestra pasión.
(Verso 2)
El zapateo de las botas, el parche en el chaleco,
historias de viajes que hoy encuentran su eco.
Las bandas suenan fuerte, el parche ya vibró,
la amistad es el combustible que nunca se terminó.
Mirando las estrellas, buscando alguna luz,
llevamos la libertad grabada como una cruz.
(Puente)
Rodar no es solo ir de un punto a otro lugar,
es saber que si te quedás, alguien te va a ayudar.
Respeto por el viento, respeto por la ley,
en la ruta de los Jotes, cada motero es un rey.
(Coro Final)
¡Son los Jotes de la Ruta, guardianes del camino!
Brindando por la vida, forjando el destino.
Entre bandas de rock y el fuego del asado,
el motoencuentro es el lugar sagrado.
¡Hermandad y ruta, un solo corazón!
Capilla se enciende con nuestra pasión