[Intro]
Vida en el mic, dos dúos se alzan a rivalidad, enciende la ciudad.
Pucca y Garu, destilan chispa y velocidad, vs Gura y Teri, con astucia sin igual.
[Verse 1: Pucca]
Yo llego con rojo, patada en la rima, pura electricidad.
Garú a mi lado, ritmo que no se desarma ni se afloja, siempre en vertical.
Grito de combate, pero con gracia de porcelana, ríe el público al escuchar.
Rimas rápidas como doble grito: ¡boom! ¡boom! sin parar.
[Verse 1: Garu]
Con casco y coraje, salto el beat como un rayo, voy a acelerar.
Datos y detalles, voy calculando cada frase para impactar.
Tensión en las esquinas, humo de tensión en la ciudad, pero a la vez juego limpio, sin maldad.
[Verse 2: Gura]
Gura en el micro con juego de palabras afilado, espadas de chiste en mi nariz.
Rimo con sombras, giro de mente, maquinando respuestas rápidas.
Teri se suma con sonrisa torcida, pinchando con ingenio cada respuesta, cada verdad.
[Chorus]
La rivalidad estalla, dos dúos en combate verbal, sin parar.
Rimas que chisporrotean, humor afilado, la historia quiere ganar.
La ciudad respira el duelo, cada verso es un as altísimo.
Pero nadie cede, cada rima es un pacto de respeto.
[Verse 3: Teri]
Yo entro suave, pero el filo llega cortante, con ironía sutil.
Teri al frente, ritmo en espiral, calculo el golpe y el perfil.
Compito con cariño pero sin perder la razón, con cada rima te hago temblar.
[Verse 4: Pucca & Garu]
Pucca: Juro que no hay truco, solo chispa y corazón.
Garu: Nuestras palabras vuelan, puro temperamento en acción.
Pucca: Humor como espada, corazón de dragón.
Garu: Y juntos derribamos muros con cada canción.
[Bridge]
Entre risas y quemaduras de ingenio, la tensión sube y sube.
Cada frase es un reto, cada silencio aprieta como un puño.
[Chorus]
La rivalidad estalla, dos dúos en combate verbal, sin parar.
Rimas que chisporrotean, humor afilado, la historia quiere ganar.
La ciudad respira el duelo, cada verso es un pacto de honor.
La multitud rugiendo, ¿quién tomará el control?
[Outro]
Se cierra la ronda, dos triunfos en el bolsillo del respeto.
Pero el barrio sabe que el pulso del rap nunca está quieto.
Hasta la próxima batalla, la historia continúa en el asfalto.