Sonó el teléfono de noche y ya sabía el destino,
seguro un favor me piden o se les cruzó el camino.
Para un abrazo fraterno no encuentran el calendario,
pero si ocupan un peso, me buscan en su diario.
Cuando el sol brilla en mi milpa, de amigos se llena el frente,
se apuntan para la foto y saludan a la gente.
Pero si el agua se escasea y la suerte se nos voltea,
no queda ni la silueta de la amistad que se ladea.
(¡Bien arremangado y con fuerza en la cantina!)
¡Y no me chupo los dedos, yo sé muy bien quién es quién!
Me doy cuenta de sus falsos saludos y les deseo el bien.
Prefiero guardar silencio y con orgullo avanzar,
mi vida no será perfecta, pero es sincera al marchar...
¡Su falsa amistad da pena, la mía vale más que su propio dinero
Felicitar en cumpleaños o dar un apoyo sincero,
eso no nace del alma si solo miras el dinero.
Yo sigo firme en mi ruta, con pasos de tierra y viento,
no ocupo aplausos vacíos para sentir lo que siento.
¡Y no me chupo los dedos, yo sé muy bien quién es quién!
Me doy cuenta de sus mentiras y les deseo el bien.
Prefiero guardar silencio y con orgullo avanzar,
mi vida no será perfecta, pero es sincera al marchar...
¡Su falsa amistad da pena, la mía vale más que su dinero!