[Intro]
Caminé despacio por tu sombra en la memoria, y en mi pecho nació una historia sin ruido.
Las calles eran otra canción, y aún así, tu risa encontró mi silencio.
[Verse 1]
Éramos jóvenes, encuentros pequeños, como lluvia leve que no deja huellas.
Nos mirábamos a distancia, buscando respuestas en la vista, en el gesto que dice más que palabras.
Llegó octubre de dos mil veinticuatro, y ahí fue cuando el tiempo dejó de correr.
La curiosidad abrió una puerta y, de pronto, nos atamos a un cielo compartido.
[Pre-Chorus]
Tú traías tu historia y yo traía la mía, aprendimos a escuchar sin prisa.
La edad ya no era una frontera, era una ventana que nos invitaba a respirar juntas.
[Chorus]
Sigo tu pulso, tú sigues el mío, la vida se hace suave cuando te miro.
La esperanza canta en cada paso que damos, y el “nosotros” ya no es un sueño, es un camino.
[Verse 2]
Nos miramos con complicidad, aceptando lo que somos, sin miedo a cambiar.
La diferencia se volvió puente, una razón para aprender a amar con paciencia.
Construimos una vida, palabra a palabra, compromiso que nace pequeño pero crece.
Y en cada día, encuentro un lugar seguro en tu abrazo.
[Pre-Chorus]
Tú traías tu historia y yo traía la mía, aprendimos a escuchar sin prisa.
La edad dejó de pesar; ahora es una nota que nos hace vibrar más.
[Chorus]
Sigo tu pulso, tú sigues el mío, la vida se hace suave cuando te miro.
La esperanza canta en cada paso que damos, y el “nosotros” ya es casa que nos cobija.
[Bridge]
Si alguna duda regresa, la miramos de frente y la dejamos pasar.
No es un destino perfecto, es un viaje, y juntos sabemos qué hacer cuando hay paciencia.
[Chorus]
Sigo tu pulso, tú sigues el mío, la vida se hace suave cuando te miro.
La esperanza canta en cada paso que damos, y el nosotros ya es todo lo que quiero.
[Outro]
Cierro los ojos y te digo: aquí estamos, construyendo mañana con las manos unidas.
Entre la curiosidad y el compromiso, aprendimos a vivirlo sin miedo.