Se apaga el eco de tu voz en la pared y este silencio Ya no sé cómo morder quedó tu sombra suspendida en el sillón y este vacío que me aprieta el corazón y ando penando por los cerros de mi pago buscando el vino que me apague este dolor ay vida si tú recuerdo no se apaga me quema el pecho como fuego en el alma