[Intro]
Una promesa se abre como una puerta al hogar,
con las manos unidas, mi voz es un faro.
[Verse 1]
Madre, tu mirada es el faro cuando el día se escurre,
tu risa hace riendas al miedo y al cansancio.
Prometo estar a tu lado, guardar cada latido,
y defender tus sueños cuando el mundo esté cansado.
[Verse 2]
Como aquel juramento que hizo mi padre en silencio,
poso mi aliento en tu paz, te cuido sin condiciones.
La mesa, las historias, el abrazo que sostiene,
son promesas que viven en cada latido de mi gente.
[Chorus]
Yo te guardaré, madre, con la fuerza de mi pecho,
cuidaré tus días, te ampararé en mi derecho.
Que sientas mi lealtad cuando falte la claridad,
porque tu felicidad es mi responsabilidad.
[Bridge]
Si el mundo se hace claro, te deberé esa calma,
si la noche se alarga, encenderé la esperanza.
[Verse 3]
Hoy te miro y juro, como hizo mi padre primero,
que seré guardián de tu vida, siempre leal y entero.
Cada tarde, cada abrazo, cada gesto sencillo,
es la promesa de un hijo que aprende de tu brillo.
[Chorus]
Yo te guardaré, madre, con la fuerza de mi pecho,
cuidaré tus días, te ampararé en mi derecho.
Que sientas mi lealtad cuando falte la claridad,
porque tu felicidad es mi responsabilidad.
[Outro]
Prometo cuidarte, madre, con todo mi corazón;
como mi padre lo hizo, defenderé tu razón.