Mi hermana y yo,
tan diferentes en palabras y gestos.
¿Diferentes? Sí.
¿Y qué importa eso?
Ella ama el fútbol,
yo ni un partido puedo ver.
A ella le gusta el Puchero,
yo NI OLERLO PUEDO.
Ella elige yogur de VAINILLA,
yo amo el de Frutilla.
A ella le gusta bailar y cantar,
yo apenas empecé a escuchar música.
De los pies a la cabeza somos distintas.
Pero, al igual que las estrellas,
estamos en el mismo cielo.
Como el sol y la luna,
en algún momento nos cruzamos.
Como nuestras miradas
que compartieron risas y momentos.
No siempre estamos juntas,
pero no lo necesitamos.
No necesito verla
para saber que está conmigo.
La llevo en mis pensamientos,
en cada mensaje,
en cada llamada.
Aunque esté a kilómetros de mí,
yo sé que ella está.
Aunque no lo diga,
la tengo presente.
Aunque seamos
el reflejo invertido de la otra.
Ella vuela con sus piernas,
yo vuelo con mi imaginación.
Siempre corremos en direcciones opuestas.
Ella grita lo que yo no puedo.
Ella corre por donde
yo ni me acerco.
Somos el reflejo de la otra,
donde hay risas y bromas,
peleas y reconciliaciones.
Estamos nosotras.
Como un rompecabezas incompleto
que se termina de armar,
cuando estamos juntas:
con un abrazo,
un “te quiero”,
una broma
o una simple mirada.
Nos comunicamos.
Nos completamos.
Diferentes, sí somos.
Pero venimos del mismo lugar
llamado hogar.
Juntas somos un eclipse.
Somos la mirada del corazón de la otra.
Somos una,
de un mismo corazón:
no perfecto,
pero real.
Una relación compleja y verdadera.
Somos vibraciones,
mezcla de colores,
tonos tan distintos,
RISAS QUE HACEN ECO EN LAS PAREDES.
Un arcoíris que nace
del sol y la lluvia.
Una sonrisa,
un abrazo después de una pelea.
Un lenguaje secreto entre hermanas:
el de “soltame primero y yo te suelto”,
el de “contá conmigo”,
el de los gestos,
el de jugar brusco
y después no aguantarse la risa.
Somos hogar la una de la otra.
Un lenguaje de amor universal.
Cuando nos acercamos, nace algo distinto. no perfecto,
pero si hermoso..Único.. especial!!