**[INTRO — flauta antigua + violín misterioso]**
Antes del vino, antes del fuego, existía un dios escondido en el sueño. Sin templo, sin trono, sin oro ni altar, vivía en las gotas que hacen descansar.
Dorado y risueño, fantástico y sabio, con capa de estrellas y rostro de arcano, cuando llega la noche y comienza el cantar, su sombra aparece detrás del cristal.
**[VERSO — RAP ROCK]**
¡Salve, señor de la copa dorada! Deidad milenaria, sonrisa encantada. No exige tributos, no quiere dolor, escucha al cansado y le ofrece calor.
Sus gotas adormecen el ruido interior, por unos instantes disfrazan el dolor. Te sientes escuchado, querido y en paz, pero el sol de mañana pregunta qué harás.
**[CORO — EXPLOSIVO Y GUAPACHOSO]**
¡Salve, Dios de la Copa! ¡Rey de la noche y del cantar! ¡Ríe, baila, canta y brinda, pero no te olvides de regresar!
¡Eh, eh! ¡Que suene la banda! ¡Eh, eh! ¡Que tiemble el lugar! La copa puede acompañarte, ¡pero no te debe gobernar!
**[LOS SIETE MANDAMIENTOS — RAP RÁPIDO]**
Uno: no huyas de ti mismo. Dos: ríe, pero busca la paz. Tres: nunca hagas del escape tu única forma de avanzar.
Cuatro: honra al que te acompaña. Cinco: conoce tu límite. Seis: no confundas el olvido con sanar lo que te persigue.
Siete: cuando termine la fiesta, regresa a tu propia voz. Porque ningún dios ni ninguna copa debe convertirse en tu dueño.
**[DOBLE TEMPO — RAP VELOZ]**
Flauta que vuela, violín que destella, batería revienta, la noche centella, palabra tras palabra, la lengua galopa, ¡todos celebrando alrededor de la copa!
Dorado el reflejo, fantástico el vino, antiguo el misterio, moderno el destino, ríe el tabernero, responde el cantor, pero nadie se salva escondiendo el dolor.
**[PUENTE — EMOCIONAL]**
Tal vez buscamos en la copa lo que queremos encontrar: un abrazo, una respuesta, un momento de tranquilidad.
Pero cuando acaba la música y se apaga la canción, queda frente al espejo nuestro propio corazón.
**[CORO FINAL — ÉPICO]**
¡Salve, Dios de la Copa! ¡Señor antiguo