Dicen que el viento sopla fuerte,
cuando Jenaro aparece en la puerta,
con su sonrisa de medio lado,
y sus ganas de armar revuelta.
Aunque Jenaro se meta,
yo sigo firme en mi meta,
que hable, que diga, que invente,
mi rumbo no se sujeta.
Trae historias de esquina y de bar,
palabras que buscan tropezar,
pero mi paso no se detiene,
ni su sombra me va a alcanzar.
Aunque Jenaro se meta,
yo sigo firme en mi meta,
que hable, que diga, que invente,
mi rumbo no se sujeta.
Que el ruido no tape mi voz,
que el miedo no apague mi sol,
porque al final de la jornada,
solo cuenta el corazón.
Aunque Jenaro se meta,
mi historia ya está completa,
que mire, que opine, que intente,
mi vida no se interpreta.