🎤 TÍTULO: "EL SABOTEADOR QUE FUI")
Dicen que el destino es quien manda, pero yo sé que es la mente quien gobierna
que el miedo no es más que un ladrón que te roba la certeza
que te dice "no puedes", "no vale", "mejor quédate quieto"
y tú te lo crees, lo abrazas, lo haces tu propio lema.
Pues hoy le devuelvo el saludo, hoy le quito la corona
al fantasma que cargué años, al que siempre me traiciona.
¡Ay, qué raro! ¿Verdad? Cuando te animas a querer algo
la suerte se esconde, las puertas se cierran, el cielo se apaga
¿o es que ese viejo cómplice que vive en tu sombra
se pone las botas para impedir que avances una yarda?
Te dice "espera, no te apresures, mejor no te ilusiones"
te llena el pecho de angustia, te nubla las visiones
te hace creer que el cambio es un sueño que no te toca
que lo que eres hoy es todo lo que la vida te entrega.
¡Qué mentira tan gorda! ¡Qué cuento tan bien aprendido!
te vendiste al cobarde que vive en tu propio oído
creyendo que aceptar es rendirse, que doler es detenerse
que un tropezón es el final, y no un paso para aprenderse.
Pues te aviso: yo no soy el mismo que ayer se escondía
el que ponía excusas antes de probar si podía
el que cargaba una bandera de derrota y de miedo
como si fuera un trofeo, como si fuera su credo.
¡Qué pedante era ese tipo! ¡Qué necio tan convencido!
creyendo que su límite era el límite del mundo
que si el camino se pone duro, hay que dar media vuelta
sin saber que el diamante nace cuando la roca sufre y suena.
autosabotaje, proverbios propios)
"El árbol que no se poda nunca da fruto dulce"
dice el proverbio, y yo lo firmo con sangre y con fuerza
porque aceptar que hay fallas no es bajar la cabeza
es agarrar el hacha y cortar lo que te estorba y te pesa.
Me decían "pide ayuda, no cargues todo tú solo"
y yo me reía, creyendo que ayuda era de débiles
¡qué tonto fui! ¡qué orgullo tan ciego y tan vacío!
creyendo que ser fuerte es no pedir ni un solo hilo.
Pues hoy me río de ese saboteador, de ese falso dueño
que me dec