Al pensar me pregunto yo mismo
cuánto he hecho Señor por ti
y al pensar en lo que por mí
tú hiciste, te debo todo.
Reconozco que en momentos he fallado
por no haber hecho más por ti
mas de algo sí yo sé que
estoy seguro: nunca te dejaré.
Toda mi vida la debo a ti
tú a mí nunca me has negado nada
y si mi vida pierdo por servirte a ti
con gozo yo por ti mi vida diera.
Te pregunto
¿cuánto tú harías al verlo colgado en esa cruz?
Si sed tuviera ¿le darías agua?
¿Qué hicieras tú?
Toda mi vida la debo a ti
tú a mí nunca me has negado nada
y si mi vida pierdo por servirte a ti
con gozo yo por ti mi vida diera.
Con gozo yo por ti
mi vida diera...
aaaaaa..