Tengo hambre
Que tú boca, sea,
mí aperitivo de entrante
Y la acompañe tu sonrisa
Bella, alegre, galopante
Para brindar,
pudiera ser vino de Jerez
Pero prefiero,
una caricia tuya
que todo vuelve al revés
De plato fuerte,
de res su corazón
aunque de tí,
me llenaría con tú pasión
Como ensalada,
Cualquier cosa en vegetales
pero nada más bello
que palpar tus genitales
De postre,
algo así, como ambrosía,
dulce almíbar de los dioses
que me envidian,
por poner
tú boca sobre la mía
Ya repleto,
de todas tus especias y sabores,
tomaría un café amargo,
Para sentir mis dolores
Es el dolor del hambre
Que escondo tras mi costado
Pues no he tenido
el valor de decirte, niña
Yo a usted la amo