Jenny Reyes dejando este paso para que recuerden que el fue un Héroe de verdad
Se escuchan gritos entre las piedras, la Guaira entera se vino abajo,
no hubo maquinaria, ni manos de ayuda, ni un equipo de trabajo.
Pero entre el polvo y la incertidumbre, surgió una sombra de gran valor,
Wilmer Antonio Cruz fue su nombre, con voluntad de un rescatador.
Sin guantes puestos, ni herramientas finas, solo el instinto de su verdad,
con uñas rotas y fuerza pura, buscaba almas en la oscuridad.
Más de Sesenta vidas de los escombros, él fue sacando con gran afán,
el "Topo de La Guaira" es su apodo, y es un orgullo de este plan.
¡Ay, qué lección nos dio el buen hombre!
Sin pedir nada, se la jugó,
la muerte tuvo que dar la vuelta,
cuando con sus manos a ellos salvó.
El "Topo" enseña que con coraje,
si falta el hierro, sobra el valor,
honramos hoy su nombre y su entrega,
de este humilde rescatador.
Que hasta el.mismo gobierno el sacudió
Alzando su voz ante las carencias, denunció el ruego que se omitió,
donde no había ni una cuchara, él con sus manos todo enfrentó.
No quiso gloria, ni dio discursos, solo el alivio de verlos respirar,
cargando el peso de los errores, que nadie quiso solucionar.
Que suene el bajo y que el acordeón, le cante al hombre que no se dobló,
que de la tierra sacó la vida, cuando la ayuda nunca llegó.
Wilmer Antonio, de La Guaira, tu nombre queda en el corazón,
porque cien manos no hacen el peso, de tu nobleza y tu decisión.
¡Así suena el corrido de un guerrero, señor!
Que sin máquinas, movió montañas de escombros
¡Honor a quien honor merece!
El topo de la Guaira fue quien primero ayudó a salvar vidas en el terremoto que a Venezuela sacudió.