Duérmete, conejito,
la luna ya salió,
las flores del camino
te cantan con su voz.
Duérmete, mi pequeño,
no tengas que temer,
el viento entre los lirios
te viene a proteger.
Saltan dos conejitos
sobre un campo en flor,
uno ríe muy fuerte,
otro canta una canción.
Margaritas blancas,
rosas de color,
cada pétalo guarda
un pedacito de amor.
Si la lluvia llega,
no dejes de sonreír,
después de cada nube
el sol vuelve a salir.
Duérmete, conejito,
mañana jugarás,
las flores de este prado
siempre te esperarán.
Y aunque el mundo cambie,
aunque llegue el adiós,
mientras recuerdes esta nana...
siempre irá contigo mi voz.