Pa' llegar aquí no fue cuestión de suerte
Mucha envidia en el camino, ya me volví fuerte
De tocar en la calle, ahora el estadio se siente
El reloj marca las doce y la noche está caliente.
Con un lápiz y un cuaderno tracé mi destino
Las suelas gastadas de tanto andar el camino
Hoy las pacas son azules, ya cambió mi sino
Y en la mesa no falta el brindis con buen vino.
Suena el requinto, la banda ya se alborotó
Dicen que el muchacho de abajo ya se coronó
Diamantes en el cuello, el brillo me cambió
Pero sigo siendo el mismo que nunca se rajó.
Tumbado el estilo, la clika me cuida bien
Subido en la cima, voy a más de cien
Las críticas sobran, no me detienen
Los que no creían, ahora solos vienen.
Aviones privados, el vuelo no se detiene
Carteles con mi nombre es lo que me mantiene
Recuerdo el barrio, de allá donde uno viene
La humildad en la sangre, eso nadie me lo previene.
Agradecido con la vida por cada escenario
Cantando mis penas, tachando el calendario
El éxito es dulce, pero el esfuerzo es diario
De la nada al todo, ese es mi propio diario.