Verso 1)
Hay un silencio que habita en la cocina,
una luz que se apaga y ya no ilumina.
Tu nombre, mami es ahora un recuerdo imposible de olvidar
el rincón más sagrado donde quiero habitar.
Fuiste el puerto seguro, la calma en la marea,
y hoy buscamos tu rostro donde sea que se vea.
(Pre-coro)
Nos falta tus pasos, nos falta tu voz,
ese cafe de vida que nos unía con tu sonrisa
Extrañamos todo, hasta el aire que dabas,
las palabras de aliento con las que nos sanabas.
(Coro)
¡Ay, mamá!, cuánto duele este espacio vacío,
sin tus abrazos que siempre nos quitaban el frío.
Extrañamos tu risa, esa música clara,
que en los días más grises nunca nos faltara.
Nos falta tu esencia, tu fuerza, tu guía,
la mujer que de amor nuestro mundo vestía.
(Verso 2)
Todavía te busco en el olor del café,
ese que con tanto amor nos dabas de beber.
Tenía un sabor a ternura, a cuidado, a hogar,
un secreto de madre que nadie podrá igualar.
Tus consejos eran faros en nuestra oscuridad,
lecciones de vida escritas con pura bondad.
(Puente)
Extrañamos tus manos, tu paz, tu presencia,
nos duele en el alma esta larga insolvencia.
Todo de ti nos hace falta, cada detalle, cada gesto,
desde tu mirada dulce hasta tu amor manifiesto.
(Cierre)
El calendario se detuvo en un llanto de fe,
el 27 de febrero de 2026 siempre recordaré.
Vuela alto, Damaris, entre nubes de flores,
que aquí te guardamos con todos tus colores.
Tu nombre es nuestra herencia, tu amor nuestra bandera,
te amaremos, mamá, la vida entera.