(Intro)
Yeah-eh yhe Yeah-eh
Mister YoggieS
Así suena reggae cumbia
Ay ay ay ay eh
(Verso 1)
Dejaste tus promesas en el marco de la puerta, como cartas olvidadas que ya nadie quiere abrir,
y me quedé esperando con la voluntad desierta, aprendiendo el amargo arte de verte partir.
Tu risa, que antes era mi refugio y mi bandera, se ha vuelto un eco hueco que golpea la pared,
muriendo en el invierno de una falsa primavera, bebiendo de tu ausencia toda la amarga sed.
(Verso 2)
Reviso los recuerdos como quien busca una excusa, tratando de encontrar la grieta donde todo se torció,
pero el destino es ciego y la suerte siempre abusa, borrando aquel "nosotros" que el tiempo abandonó.
Tus palabras, otrora bálsamo para mis días grises, ahora son agujas que se clavan en mi piel, dejando cicatrices que no admiten matices, y un sabor a derrota mezclado con la hiel.
(Coro)
Porque te amé en silencio, creyendo en tu ficción, y ahora soy el náufrago de esta desilusión.
Me rompiste el esquema, el alma y el destino, dejando solo escombros en mi propio camino.
Fue una decepción lenta, un golpe sin aviso, un paraíso falso que nunca fue permiso para jugar con fuego y quemar mi corazón, dejándome los restos de esta desolación.
(Verso 3)
No es que te odie, es que me duele la memoria, ese archivo infinito de lo que pudimos ser, intenté reescribir el final de esta historia, pero el papel se rompe al intentar volver a leer.
Ya no te busco en sueños ni en las calles vacías, he soltado la cuerda de este barco sin timón, guardando en un cajón las estúpidas profecías, que inventé para salvarte de tu propia condición.
(Coro)
Porque te amé en silencio, creyendo en tu ficción, y ahora soy el náufrago de esta desilusión.
Me rompiste el esquema, el alma y el destino, dejando solo escombros en mi propio camino.
Fue una decepción lenta, un golpe sin aviso, un paraíso falso que nunca fue permiso para jugar con fuego y quemar mi corazón, dejándome los restos de esta desolación.