VERSIÓN 2 – LARGA (para más sentimiento y ambiente ranchero)
Ranchera para Wuili (Ya llegaste, cuñado)
Introducción (hablado):
Esto va para Wuili, el hombre que cuida a mi hermana.
Ya llegaste, cuñado. Y no es un sueño:
es tu cumpleaños, y estamos todos juntos.
Que suenen las trompetas.
Estrofa 1:
Wuili, hoy es tu día,
y ya no hay distancia ni dolor.
Estás acá, con tu familia,
celebrando tu cumpleaños con amor.
Dejaste Estados Unidos por un rato,
pero el corazón lo trajiste entero.
Mi hermana está a tu lado,
y el abrazo que te dimos es sincero.
Coro:
¡Salud, Wuili, salud!
Ya llegaste, ya es real.
Tu cumpleaños se festeja
con la familia que te elige más.
Gracias por cuidar su amor,
por ser fiel, por ser bueno.
Hoy brindamos por los dos:
mi hermana y su compañero.
Estrofa 2:
Las cervezas están frías,
la guitarra ya sonó.
No hace falta más nada,
porque el regalo es que llegaste vos.
Soplá las velas fuerte,
pedí lo que quieras de verdad.
Que ya tenés lo más importante:
amor, familia y felicidad.
Coro:
¡Salud, Wuili, salud!
Ya llegaste, ya es real.
Tu cumpleaños se festeja
con la familia que te elige más.
Gracias por cuidar su amor,
por ser fiel, por ser bueno.
Hoy brindamos por los dos:
mi hermana y su compañero.
Puente (hablado o cantado suave):
Y ahora que estás acá, Wuili,
no importa cuánto dure la visita.
Lo que importa es este momento:
tu cumpleaños, tu sonrisa, tu hermana, mi hermana...
y esta familia que te necesita.
Gracias por llegar. Gracias por ser.
¡Salud, cuñado!
Coro final (fuerte):
¡Salud, Wuili, salud!
¡Ya llegaste, qué alegría!
En tu cumpleaños, cuñado,
se te llena el alma mía.
Feliz cumpleaños, hermano,
que la vida te siga dando.
Hoy brindamos por tu amor,
por mi hermana... y por tu llegada, que es un regalo.
Despedida (guitarra y abrazo):
Ay, Wuili... ay, Wuili...
ya llegaste. Y no te vayas más.
Feliz cumpleaños, cuñado.
Salud por siempre. ¡Salud!