[Intro]
Susurros de luz atraviesan la frontera, un suspiro que no quiere partir.
A la distancia, una ciudad de estrellas ilumina el camino hacia el bien vivir.
[Verse 1]
Cruzo sin ruido, entre sombras y recuerdos, donde el silencio parece hablar.
Las despedidas son puertas que se abren hacia un nuevo respirar.
Memorias como cometas se quedan, dibujando halos sobre mi andar.
La gente que se fue me susurra: sigue, hay un lugar para recordar.
[Chorus]
En el borde del mundo escucho un latido antiguo, que me quiere abrazar.
Entre ecos y silencios encuentro un significado que vuelve a empezar.
La esperanza no se apaga, sólo cambia de cielo para brillar.
[Verse 2]
Cada paso deshace el miedo, cada sombra aprende a cantar.
La frontera se disuelve cuando entiendo lo que no se puede decir.
Tu voz, que fue despedida, me acompaña para no olvidar.
¿Por qué el silencio guarda tantos mapas de lo que vas a ser?
[Chorus]
En el borde del mundo escucho un latido antiguo, que me quiere abrazar.
Entre ecos y silencios encuentro un significado que vuelve a empezar.
La esperanza no se apaga, sólo cambia de cielo para brillar.
[Bridge]
Si la memoria es una vela, que no se apaga jamás,
camino entre luces que nacen de una paz que no se deshace.
Puedo oírte en la brisa, en la lluvia de un nuevo día,
{que} el límite es apenas un susurro que guía mi andar.
[Chorus]
En el borde del mundo escucho un latido antiguo, que me quiere abrazar.
Entre ecos y silencios encuentro un significado que vuelve a empezar.
La esperanza no se apaga, sólo cambia de cielo para brillar.
[Outro]
Ya no miro atrás, voy hacia la aurora que nace tras el silencio, voy a despertar.
La vida más allá me da un nombre entre luces, un lugar para recordar.