Tus ojos me llaman sin tener que hablar,
tu cuerpo en la penumbra me empieza a hipnotizar.
La noche está cayendo, el ritmo va a empezar,
y yo solo quiero tenerte y no parar.
Bailamos despacito, sintiendo el calor,
tu mano en mi pecho me roba el corazón.
Tu aliento con el mío se empieza a enredar,
y el mundo allá afuera deja de importar.
¡AY, MI LUNA! DÉJAME AMARTE ASÍ,
CON EL RITMO EN LOS PIES Y TU CUERPO JUNTO A MÍ.
TU PIEL SOBRE MI PIEL, TU ALIENTO JUNTO A MÍ,
ESTA NOCHE ES SOLO NUESTRA, NO LA VOY A DEJAR IR.
Tus caderas se mueven como olas del mar,
y yo quiero en ellas para siempre naufragar.
Tu boca me susurra lo que no sabes decir,
y yo bebo de tus besos sin querer existir.
La noche nos envuelve, el momento nos une,
tu cuerpo con el mío nadie lo comparte.
Es un baile de dos, un pacto de piel,
donde todo lo demás deja de doler.
¡AY, MI LUNA! DÉJAME QUERERTE ASÍ,
CON EL RITMO EN LA SANGRE Y TUS CADERAS JUNTO A MÍ.
TUS MANOS POR MI ESPALDA, MI BOCA JUNTO A TI,
ESTA NOCHE ES SOLO NUESTRA, Y NO VA A TENER FIN.
No hace falta hablar, no hace falta explicar,
lo que pasa esta noche no se puede contar.
Es un secreto a voces, un suspiro sin fin,
tú y yo bailando solos, sin nadie más aquí.
Que siga la música, que suene el tambor,
que esta noche tu cuerpo me enseñe su sabor.
Yo quiero perderme en tu inmensidad,
y no volver nunca, solo quedarme acá.
¡AY, MI LUNA! DÉJAME SENTIRTE ASÍ,
CON EL RITMO EN LOS PIES Y TUS BESOS JUNTO A MÍ.
TUS CADERAS CON LAS MÍAS, TU ALIENTO JUNTO A MÍ,
ESTA NOCHE ES SOLO NUESTRA, Y NO LA VOY A DEJAR IR.
Que amanezca lento, que no tenga prisa,
que esta noche eterna se quede en tu sonrisa.
Porque cuando tú bailas, el mundo se detiene,
y yo solo quiero amarte hasta que el sol nos viene.