La etiqueta de "la victoria silenciosa" es algo así como: "hombre de línea, así solo se tiene que pensar". Eso es materializar, es la ley que se puede jugar al ser. Realmente, la verdadera victoria no es lo que usted necesita; es lo que la gente le dice que le toca. Si te das cuenta, dejas todo ocurrir, porque en realidad todo es una consecuencia inevitable que puede justificar a su ser. Ten en cuenta que todo se materializa y no necesita que toda la gente se pregunte: "¿Solo tú tienes que saberlo?". Porque así es la sociedad: individualmente, llegar a la consecuencia propia, que es lo que se llama una vitamina. Esa debería ser para ellos, esa es. Yo no necesito hacerlo, porque todo esto se forma con mucha sudor, lágrimas y sangre, porque no hay grandes ambiciones vacías como a todos los que han empezado. Ese tiempo en que yo te estaba viendo es como podía agradar, compensar, tener feliz a todos. En ese momento te voy a dar la respuesta. Bueno, ahí ten en cuenta: siempre estuvo ahí, y no la podía ver. Esa era la llave para salir de esta celda. Siempre fue difícil. Yo decía el precio, y el precio es algo médico: el sacrificio.
Él me fue a enseñar disciplina, obligarme a quitar cosas que no podía ni creía que serían necesarias hacer. Eso es lo que me ayudó para poder seguir adelante. Y yo, ¿cómo puedo levantarme mejor que soy? Mira, por eso soy aquella persona que creyó, como todos: ser compromistas y quedarme donde estoy. Porque ahí, supuestamente, para ellos eso es algo peor. Pero la verdad es que estás muy bien. ¿Qué es lo que estás sintiendo esta vez? ¿Estás feliz? ¿Es lo que sientes? O es que en realidad no te estás sintiendo bien. El "no" de ayer, para mí, es el motor que impulsa lo que hoy, porque cuando hay, hay más esfuerzo, más total contención, empatía y levanta el ayer. Porque eso "no" o "no" de la devoción, aquella voz interior que te dice que no, no vivir y ser. Mi mejor versión, la persona que puede lograr superar cualquier dificultad. Pero repito: en