[Intro]
Entre susurros del tiempo te hablo, Jordan y Donovan, desde lejos.
Una carta que recorre mares y años, buscando vuestro puerto.
[Verse 1]
Queridos hijos, mi amor os cruzó antes que cualquier camino,
malas ausencias aprendí a pagar con cada latido tardío.
Quise estar en cada risa, en cada trueno de vuestro niño,
y mi culpa es un puente que no siempre supe cruzar.
[Pre-Chorus]
Si pudiera volver el reloj, os abrazaría sin pedir disculpas,
con la calma de un sol que encuentra su norte en vuestra mirada.
[Chorus]
Os miro en mis recuerdos y os prometo mi presencia, siempre, aunque no me vean.
Vuestros nombres son mi destino y vuestro valor mi consuelo.
Perdonadme por los silencios que doublaron los días; mi amor nunca se rompe.
Donde haya risa en vuestro hogar, allí estaré, en cada eco de vuestra vida.
[Verse 2]
He aprendido a escuchar el viento que trae vuestra voz en la distancia,
a veces un susurro que me advierte: “vuelve, aún hay tiempo”.
Mi arrepentimiento no es muro, es puente que intenta unir nuestro mañana,
para que en vuestros ojos lea mi perpetuo compromiso.
[Pre-Chorus]
Si el perdón fuera un camino, os acompañaría hacia él sin cansancio,
con la certeza de que vuestro milagro es mi propia existencia.
[Chorus]
Os miro en mis recuerdos y os prometo mi presencia, siempre, aunque no me vean.
Vuestros nombres son mi destino y vuestro valor mi consuelo.
Perdonadme por los silencios que doblaron los días; mi amor nunca se rompe.
Donde haya risa en vuestro hogar, allí estaré, en cada eco de vuestra vida.
[Bridge]
Que el futuro nos sorprenda juntos, en la hora exacta de un abrazo,
cuando estéis junto a mí, entenderé que vuestro existir es mi mayor milagro.
[Chorus]
Os miro en mis recuerdos y os prometo mi presencia, siempre, aunque no me vean.
Vuestros nombres son mi destino y vuestro valor mi consuelo.
Perdonadme por los silencios que doblaron los días; mi amor nunca se rompe.
Donde haya risa en vuestro hogar, allí estaré, para honrar vuestro milagro.
[Outro]
Hasta entonces os envío este latido a través del tiempo, hijos míos, Jordan y Donovan.
Con fe de reencuentro y la promesa de que mi amor os guiará cada paso.