[Intro]
En un pequeño apartamento, la vida respira a dos tiempos.
La ventana abre la luz y el silencio sabe a casa.
[Verse 1]
Rafael y Víctor se miran y el mundo se invierte: sus manos hablan primero,
pequeños gestos que dicen más que palabras, en cada gesto un te quiero suave.
Café en la mesa, risas que se derraman como lluvia de verano,
y la ciudad afuera late, pero aquí dentro late más lento.
[Pre-Chorus]
Entre complicidad y miedo, se sostienen la mirada,
un juramento sin prisa, un latido que no se apaga.
[Chorus]
Amor que resiste, día tras día, en los bordes de la vida,
con la verdad que late en el pecho y la paciencia que no se cansa.
Mano con mano, crecen las ganas de un mañana compartido,
ruedan las dudas, aún así el amor permanece.
[Verse 2]
Caminan por la calle, dedos entrelazados, un secreto a voces,
la gente observa, pero ellos se quedan en su propio mapa.
Entre gestos simples: un abrazo que ahoga el ruido, una risa que cura,
y las promesas pequeñas que sostienen la resistencia.
[Pre-Chorus]
Se doblan a veces las horas, pero nunca su confianza,
se reconstruyen las grietas con paciencia y esperanza.
[Chorus]
Amor que resiste, día tras día, en los bordes de la vida,
con la verdad que late en el pecho y la paciencia que no se cansa.
Mano con mano, crecen las ganas de un mañana compartido,
ruedan las dudas, aún así el amor permanece.
[Bridge]
Si nace una tormenta, encuentran refugio en la piel de cada uno,
un pacto de miradas que dice: aquí estamos.
No están solos cuando el ruido quiere enseñarles miedo,
saben que juntos son casa y camino.
[Chorus]
Amor que resiste, día tras día, en los bordes de la vida,
con la verdad que late en el pecho y la paciencia que no se cansa.
Mano con mano, crecen las ganas de un mañana compartido,
ruedan las dudas, aún así el amor permanece.
[Outro]
Cae la tarde y el mundo sigue, pero ellos deciden quedarse aquí,
en la ternura de lo cotidiano, construyendo su porvenir.