La vida o la muerte
Dependía de una decisión,
Por los caprichos de un Rey,
A su imagen debían postrarse,
sino serían lanzado,
a un horno de fuego.
Más Sadrac, Mesac y Abednego,
Al rey no obedecieron,
Temieron al Dios de los cielos
Y atados, en él, fueron arrojados.
El rey preguntó :¿no fueron tres hombres lanzados al fuego?
Más, yo veo a cuatro varones, y el último es semejante al hijo de los dioses.
De forma poderosa, Dios les libró.
En su proceso, no les abandonó,
Recuerda, en medio de tu lucha,
allí está el Señor, si decides por él,
no serás avergonzado,
él peleará por ti.
El rey preguntó :¿no fueron tres hombres lanzados al fuego?
Más, yo veo a cuatro varones, y el último es semejante al hijo de los dioses.