[Intro]
Silencio...
¿Lo escuchas?
Yo tampoco...
Porque dentro de mi cabeza...
Nunca existe.
---
[Verso I]
Vivo con un coro que jamás pidió permiso,
cantan en la sombra como un frío compromiso.
Un día son susurros,
otro día son un mar,
y no sé si soy quien habla
o quien intenta escapar.
Hay mañanas donde el cielo
parece volver a abrir,
la medicina me devuelve
las ganas de sonreír.
Treinta días...
Quizá cuarenta...
Y de repente vuelve la tormenta.
---
[Pre-Coro]
No quiero convertirme
en aquello que imagino.
No quiero ser un monstruo
fabricado por el ruido.
Solo quiero...
Volver a escuchar...
Mi propia voz.
---
[Coro]
No soy las voces.
No soy el miedo.
No soy el eco
que rompe mi silencio.
Si hoy respiro...
Ya vencí otra guerra.
Aunque nadie vea
las cicatrices de mi tierra.
No soy las voces.
No soy su canción.
Mientras mi corazón resista...
Sigo siendo yo.
---
[Verso II – Doble Tempo]
Corre la duda, gira la habitación,
cada pensamiento cambia de dirección.
Pierdo la brújula, pierdo la razón,
pero todavía late fuerte el corazón.
Una voz me promete descanso eterno.
Otra me recuerda:
"No estás solo."
Una grita:
"Ríndete."
Otra responde:
"Levántate de nuevo."
Y vivo atrapado
entre dos universos,
uno lleno de sombras,
otro lleno de recuerdos.
---
[Puente]
No temo a la oscuridad.
Temo...
Que un día
deje de reconocer
la luz.
---
[Verso III]
A veces el espejo
me devuelve un desconocido.
No sé si soy el héroe
o el enemigo escondido.
Abrazo la almohada
como quien abraza un puerto,
esperando que la noche
no despierte al lado incierto.
Pero cuando amanece
y el sol vuelve a entrar,
recuerdo que pedir ayuda
también es luchar.
---
[Coro Final]
No soy las voces.
No soy el dolor.
No soy la tormenta
que atraviesa mi interior.
Si hoy sigo aquí...
Es porque elegí.
Creer que incluso roto...
Todavía puedo construir.
No soy las voces.
No soy la prisión.
Soy quien cada día
vuelve a elegir
la razón.
---
[Outro]
Tal vez mi batalla
no termine mañana.
Tal vez nunca desaparezca.
Pero cada amanecer