"Señoras y señores...
Pongan atención a este relato.
Esta es la historia de una mujer de temple, que en vida nos dejo
unos buenos pasos firmes
de esas que no le temen al trabajo ni al destino.
Desde nuestro hermoso pueblo aquí en Coloncito...
pa' que se escuche recio y bonito:
¡Para la señora Luz Marina Silva!"
Voy a cantarles, señores,
presten mucha atención,
Fue una gran mujer por eso les vengo
a cantar con el corazón.
De Luz Marina su nombre,
valiente y muy luchadora,
de la tierra de Coloncito
Donde está señora. Comenzó a forjar su vida
Allá en la parada misma
de las busetas que van
rumbo a San Cristóbal siempre
la vio la gente trabajar.
Con su trabajo honrado y noble,
sin miedo al frío ni al viento,
ella sacó a sus hijas adelante
ganándose el sustento.
Con gran esfuerzo y sacrificios
madrugaba sin cesar,
a hacer pasteles y envueltos
y papas rellenas pa' vender y triunfar.
Para llevar el pan a casa
y cumplir con su misión:
darles la educación que merecían
con amor y gran devoción.
Fue una madre tan ejemplar,
de un corazón sin medida,
que a su nieta ayudó a cuidar
con toda el alma y su vida.
Orgullosas deben estar
sus hijas y su familia entera,
porque ella les entregó
mucho más que amor: su vida entera.
"Y esto se canta con orgullo,
Con Letra y sentimiento de
Jenny Reyes,
¡Vivira por siempre la señora Luz Marina Silva!"