Voy a cantar un corrido
de una historia verdadera,
de esas que escribe la vida
sin usar tinta cualquiera.
Que escuchen bien este canto,
porque viene de mi tierra.
Introducción
Hace muchos años atrás,
mi abuela llegó a La Habana,
con su madrecita enferma,
buscando salvar su alma.
Quería encontrar los doctores
que aliviaran sus dolencias y calma.
En la casa de una amiga
fue donde encontró refugio,
sin saber que aquel destino
le tenía otro rumbo escrito.
Porque la vida da vueltas
y sorprende al más tranquilo.
Verso 1
Llegaba un hombre a esa casa
con olor a aceite y trabajo,
las manos llenas de grasa
por reparar sus carros.
Un hombre sencillo y noble,
de esos que valen bastante.
Quién diría que con el tiempo
dos caminos se encontrarían,
entre historias y recuerdos
sus vidas se unirían.
Lo que comenzó aquel día
sería una nueva familia.
Verso 2
Después mi abuela se fue
a vivir junto a aquel hombre,
con mi mamá de nueve años
y mi tío de siete nombres.
Construyeron un hogar
sin importar lo que comenten.
Con el tiempo vine al mundo,
en el año dos mil nací,
me dieron buena crianza,
me enseñaron a seguir.
Y aquel hombre que me cuidó
como abuelo vive en mí.
Verso 3
Hoy mi abuelo es ganadero,
hombre de campo y trabajo,
con las manos de experiencia
y el corazón siempre alto.
Lo que tiene lo ha ganado
con sacrificio y con años.
Fueron palabras de muchos,
fueron miradas de envidia,
pero un hogar construido
con amor nadie lo derriba.
El que vive con respeto
lleva tranquila la vida.
Verso 4
Hay quienes hablan a espaldas
porque enfrente no se atreven,
se pintan de grandes hombres
cuando la verdad los vence.
Miran lo que otros logran
y olvidan lo que ellos deben.
Se reparten lo ajeno
como dueños de la historia,
pero no saben que el esfuerzo
es quien construye la gloria.
Mientras pierden su tiempo hablando,
otros siguen su victoria.
Final
Yo nací entre gente humilde,
de trabajo y corazón,
aprendí que lo que se quiere
se consigue con valor.
agradezco mi bendi