Dos mujeres en mi pecho, dos heridas que me duelen,
una llora en la distancia, la otra llora cuando me tiene.
Una toma pa' olvidar, la otra vendió su pasado,
y yo en medio de las dos, queriendo salvar a ambas, destrozado.
Una me escribe que no puede más,
que toma fuerzas pa' poder estar
con ese hombre que no la hace feliz,
y yo sin saber qué hacer, qué decidir.
La otra me mira y me entrega su ayer,
me contó su oscuridad sin temer,
confió en mí como en nadie jamás,
¿cómo la suelto? ¿cómo la dejo atrás?
¡AY, CORAZÓN! ¿Cómo se elige entre dos?
Si las dos me necesitan, si las dos me dan su voz.
Una se ahoga en silencio, la otra se hunde en su dolor,
y yo sin saber qué hacer, partido entre las dos.
Una toma pa' estar con él,
suplica auxilio sin quererlo ver.
Yo leo sus palabras y me quiebro,
¿cómo ayudo si estoy tan lejos?
La otra duerme en mi mismo lugar,
me regala su cuerpo y su verdad.
Pero sé que si la dejo, se va a hundir,
porque sin mí no sabe vivir.
Y yo no soy héroe, yo solo soy un hombre,
que ama sin medida y carga con los nombres.
Pero el peso es mucho, las fuerzas se van,
y aunque quiero salvarlas, no sé si podré aguantar.
¡AY, CORAZÓN! ¿Cómo se elige entre dos?
Si las dos confiaron en mí, si las dos me dieron su voz.
Una se muere despacio, la otra se apaga en su rincón,
y yo en medio del fuego, pidiendo una solución.
No quiero fallarles, no quiero elegir,
pero el tiempo corre y me empuja a decidir.
Mientras tanto escribo, canto, lloro,
con este amor que pesa como un lastre de oro.
Una vive en mi memoria, otra vive en mi presente,
dos formas de querer, dos maneras diferentes.
Y yo, simple hombre, queriendo abarcar,
lo que ni el cielo puede contener en su lugar.