Para que hoy tengan de qué hablar, les traigo este mensaje,
Construí mi propio templo sin pecado en el equipaje.
No necesité de amigos para poderme levantar,
Sola me fajo en la lucha, yo no sé qué es descansar.
Los que entraron en mi casa y en mi mesa se sentaron,
Los que comieron mi pan y mi mano me estrecharon;
Hoy son los mismos cobardes que por pesos se vendieron,
Olvidaron los favores y el respeto lo perdieron.
Veamos en el futuro cómo les va en su camino,
Que las traiciones se pagan, así lo dicta el destino.
El tiempo no se equivoca, cada quien en su lugar,
Mi mesa hoy es más grande y no la van a ensuciar.
Al frente tengo un cuadro que hoy mismo quiero pintar:
"El Beso de Judas" para que aprendan a traicionar.
Conmigo no se permiten tantas pinches chingaderas,
El que se pasa de listo, va pal' hueco de a de veras.
Sigan hablando de mí, que el camino yo lo trazo,
Soy Jenny Reyes, señores, y no doy ni un paso en falso.