**(Verso 1)**
Me puse el abrigo que a vos te gustaba,
el que dijiste que me queda bien cuando hace frío.
Salí temprano, quería llegar antes,
quería verte doblar la esquina con esa cara tuya.
Algo estaba raro en la calle esta noche,
demasiado silencio para ser viernes.
Una mujer pasó sin levantar los ojos
y yo pensé que quizás era tarde, o era el frío.
**(Verso 2)**
Había vidrios en la vereda del bar de siempre,
alguien los había barrido pero no del todo.
Olía a algo quemado, yo no supe a qué,
seguí caminando porque vos me estabas esperando.
En la parada no había nadie, solo yo
y el número del colectivo que no llegaba.
Saqué el teléfono, lo guardé, lo saqué de nuevo,
y el cielo estaba demasiado quieto para esta hora.
**(Estribillo)**
¿Dónde estás esta noche?
La ciudad se cerró y yo no tengo llave.
¿Dónde estás esta noche?
Hay un frío que no es del invierno en esta calle.
Te estoy esperando,
te estoy esperando,
te estoy esperando aquí.
**(Verso 3)**
Pasó un camión sin luces por la avenida,
no sé por qué lo seguí con los ojos tanto tiempo.
Un vecino cerró las persianas al verme,
y yo pensé: qué raro que no me salude.
Eran las once. Eran las doce. No sé.
En algún momento dejé de mirar el reloj.
Me senté en el cordón porque las piernas pesaban
y la calle olía a ceniza y a silencio.
**(Estribillo)**
¿Dónde estás esta noche?
La ciudad se cerró y yo no tengo llave.
¿Dónde estás esta noche?
Hay un frío que no es del invierno en esta calle.
Te estoy esperando,
te estoy esperando,
te estoy esperando aquí.
**(Puente)**
Quizás perdiste el teléfono.
Quizás te quedaste dormido.
Quizás mañana me vas a llamar
y me vas a decir que pasó algo simple,
algo que tiene nombre,
algo que puedo entender.
**(Verso 4)**
Me levanté cuando empezó a aclarar,
con el abrigo lleno de frío y de nada.
Caminé de vuelta por la misma vereda,
pisé un vidrio que quedó y no miré para abajo.
La ciudad amanecía igual que siempre,
como si esta noche no hubiera pasado nada.
Entré a casa, no prendí la luz.