Entendí que quien quiere creer una mentira,
la va a creer, aunque le muestres la verdad.
Claro que duele, compadre, y duele en el alma,
sobre todo cuando guardaste silencio por respeto,
mientras otros hablaban sin medida.
Pero las batallas, mi amigo, no siempre se ganan a gritos.
Hay unas que se ganan hablando...
y hay otras, las más importantes,
que se ganan guardando silencio.
Jenny Reyes cabrones
Jenny Reyes cabrones