“
Dime cómo me quieres,
Juan Ramón Durán Caicedo,
si en tu mundo yo me quedo
o si solo soy un sueño.
Porque cuando tú me miras
se me olvida lo que digo,
y en el pecho va creciendo
este amor que traigo conmigo.
Juan Ramón, no te hagas el frío,
si te noto diferente,
cuando paso por tu lado
te cambió toda la mente.
Dime si también te pasa
lo que a mí me está pasando,
si te acuestas y en la noche
me estás tú imaginando.
Porque yo no soy de juego,
yo soy clara cuando quiero,
y si digo que te quiero
es porque siento sincero.
Dime cómo me quieres,
si despacio o con locura,
si este amor que está naciendo
te da miedo o te asegura.
Yo no busco cosas falsas,
ni promesas de momento,
yo te quiero en la vida real,
no solo en el pensamiento.
Juan Ramón, si te decides,
yo te entrego el corazón,
sin excusas, sin medidas,
sin ninguna condición.
Te imagino de la mano,
caminando sin testigos,
y que el mundo se dé cuenta
que tú quieres estar conmigo.
Y si un día tú me llamas
y me dices “ven, amor”,
yo te juro que te doy
todo lo que tengo yo.
Dime cómo me quieres,
Juan Ramón, sin miedo ya,
que este amor que yo te tengo
no se va a terminar.