Llegas de forma inesperada, pero con mucho anhelo por tu llegada.
Deseos que desbordan almas y llenan lugares vacíos.
Llegas tu princesa mia, mi mas bella ilusión, sueño inquieto, de un potro desbocado, cuidados y ansias de lucha hacen de tu cuerpo una gladiadora, que ante el paso de la vida te burlas de su horror.
Triunfas bela mia ante el intrepitoso de sueños mansillados y abandonos del corazon.
Tierno ruiseñor que alegras mis mañanas con tu mas bello sonido.
Tu llanto es canto a mis oidos, tus trastadas paz a mi mente, tus locuras, de esas ni hablar, son heredadas y bien merecidas.
Tu voz, tu nombre, tu olor, tu inquieta silueta al compás del silencio, son los mas bellos regalos de tu tierna presencia.
Princesita de mis sueños, paz de mi alma,
Candor de mis esperanzas, reclamo de mi existencia.
Has de mi tu guía y en su momento tu hijo, pero siempre ten presente el deseo con que llegaste a mi existencia.
Pueden y no niego que existan otras niñas tan deseadas, pero no amadas como tu y con tanta consistencia, Antonela de mis sueños hija de mis entrañas, mis sueños y despertares se empañan, cuando en las mañana no siento tu voz clamar por un nuevo dia, cuando no escucho buenos dias papá, ya salio el sol.
Eres en pocas palabras, dueña de mi mente alma y corazon.
Mis dias sin ti son vacios y eternos, te amo hija mia con tantas fuerzas que por ti podría, el dia que se apague, encender el sol.