(Ritmo: Cumbia base bien marcada, con un teclado agudo y juguetón)
(Intro: Sonido de rejas y una risa burlona)
"¡Atención, pabellón! ¡Esta es para el Maty! ¡Que entró por una causa y salió con otra! ¡Mandale mecha, Emilio!"
[Verso 1]
El Maty cayó en cana por un error del destino
lo mandaron para adentro, derecho por el camino.
Al llegar al calabozo, la suerte no lo ayudó
porque con el alto Emilio la celda él compartió.
Emilio era un pibe grande, de espalda muy ancha
que le dijo: "Vení, Maty, ponete vos en la cancha".
Y entre medio de las sombras, el Maty se descuidó
y adentro de la reja, Emilio lo tocó.
[Estribillo]
¡Ay, pobre Maty! ¡Qué situación!
No solo perdió la calle, perdió el corazón.
El Maty no solo perdió su libertad...
¡También perdió en la celda su virginidad anal!
¡Y mueva, mueva! ¡Que el amor es ciego, pero pica!
[Verso 2]
Ahora andan por el patio, caminan de la mano
ya no importa el delito, se sienten como hermanos.
Emilio le regala el rancho, lo cuida de la vagancia
y el Maty está feliz, ya no tiene arrogancia.
Ya pidieron el permiso, la fecha ya está anotada
se casan en la capilla con toda la banda armada.
En la iglesia del penal, frente a la autoridad
se juran amor eterno y mucha fidelidad.
[Estribillo Final]
¡Ay, pobre Maty! ¡Qué situación!
No solo perdió la calle, perdió el corazón.
El Maty no solo perdió su libertad...
¡También perdió en la celda su virginidad anal!
(Outro)
"¡Qué viva el amor, Maty! ¡Ya tenés quien te cuide la espalda... literalmente! ¡Para todos los pibes enamorados del pabellón! ¡Y suena... para vos!"