**(Intro – Susurro femenino)**
La familia de las rosas…
aunque tiemble el viento… seguimos en pie…
**(Verso 1 – Él)**
Yo fui tormenta sin dirección,
acostumbrado al ruido y al dolor.
Espina firme, corazón cerrado,
hasta que tú me enseñaste amor.
Pensé que fuerza era no llorar,
que proteger era no caer.
Pero contigo aprendí despacio…
que un hombre también puede temer.
**(Pre-Coro – Él)**
Y a veces me pregunto en silencio…
si sigo siendo tu campeón.
Si todavía soy tu refugio
o si perdí la bendición…
**(Coro – Ambos)**
Ella la calma… yo la tormenta…
pero el amor nos equilibra la marea.
Si el miedo susurra mentiras,
nuestro abrazo las silencia.
No somos perfectos,
pero somos verdad.
Y por nuestra pequeña rosa
aprendimos a sanar.
**(Verso 2 – Ella)**
Yo fui la fuerte desde niña,
la que no debía fallar.
Cuidando sueños ajenos
sin tiempo para soñar.
Esperé sin mirar a nadie,
guardando mi corazón.
Y cuando llegaste a mi vida…
te lo entregué sin condición.
Pero a veces me miro al espejo
y me pregunto si aún brillo igual…
si en tus ojos sigo siendo
esa reina natural.
**(Pre-Coro – Ella)**
Y si un día decides irte…
no te odiaría jamás.
Te amo tanto…
que sabría dejarte en paz.
**(Coro – Ambos)**
Ella la calma… él la tormenta…
dos almas fuertes aprendiendo paciencia.
Si el mundo intenta rompernos,
nuestro amor crea resistencia.
No somos perfectos,
pero somos hogar.
Y por nuestra pequeña rosa
volvemos a intentar.
**(Puente – Suave, íntimo)**
(**Él:**)
Temo no ser suficiente…
si un día te fallo, perdón.
(**Ella:**)
Temo no ser lo que esperas…
pero mi amor no es ilusión.
(*Ambos:**)
Si alguna vez nos perdemos…
que sea para reencontrar.
Porque lo que Dios y el destino unieron…
no lo rompe